La pel·lícula de la gestió de l'estrès

La película de la gestión del estrés

Ahora que tengo el privilegio de poder hacer un mes de vacaciones, aprovecho para compartir mis reflexiones sobre la película de la gestión del estrés.

Comenzaré poniendo sobre la mesa una frase de Aristóteles que me habréis oído decir miles de veces, y que actualmente es totalmente vigente por la crispación general que percibo. La frase dice así:

“Todo el mundo puede enfadarse, esto es muy sencillo. Pero enfadarse con la persona adecuada, en el grado exacto, en el momento oportuno, con el propósito justo y de la manera correcta, esto ciertamente no resulta tan sencillo”.

Es normal que, ante esta crisis sanitaria, las personas estemos tensas, irritables, susceptibles, enfadadas y tristes. El tema es detectar con quién o qué nos estamos enfadando y saberlo gestionar. ¿Realmente lo tenemos que verter sobre las dependientas de farmacias y comercios? ¿Los camareros? ¿Las profesionales sanitarias? ¿Sobre nuestros hijos, parejas, amigos…? Igual que es necesario reciclar los residuos para que el mundo sea mejor, también es importante saber dónde verter nuestras miserias para que la sociedad y las personas mejoremos.

En este sentido quiero enfatizar en algunos aspectos relevantes para gestionar nuestro estrés y ansiedad:

  1. Somos como realizadores de cine, podemos controlar dónde ponemos el foco: ¿Has asistido alguna vez al rodaje de una película de terror? Seguramente constatarás que ver el rodaje de manera completa da menos miedo que cuando ves aquel plano en la pantalla. Esto pasa por qué durante el rodaje puedes observar más cosas que aquella escena, ves el entorno y otras cosas que están pasando, maquilladores, micrófonos, cámaras, alguna tertulia alejada de la escena que visualizas de reojo, actrices y actores cambiando de vestuario, etc. Con las cosas que nos preocupan pasa lo mismo, cuanto más ponemos el foco, peor nos sentimos. Abriendo el plano y mirando hacia otros lados podremos reducir la sensación de ansiedad o en todo caso evitar magnificarla más de la cuenta.
  2. El estrés es útil, eliminarlo del todo amenazaría nuestra supervivencia: cuando una cosa depende de nosotros, es bueno enfocarnos bien hacia ella, esto nos dará la energía suficiente para abordar la situación de la mejor manera posible. Cuando algo no depende de nosotros, descartar el plano es lo más adecuado, ya que no aportará nada interesante a nuestra película. 
  3. Ajustar las expectativas a nuestra realidad evitará frustraciones innecesarias: un buen autoconocimiento así como conocer y aceptar a los demás y nuestro entorno, nos ayudará a ser más realistas. 
  4. La vida contemplativa también es vida: aburrirnos y no hacer nada puede acabar siendo un buen recurso. Si sabemos dosificarlo lo acabaremos disfrutando.
  5. La oxitocina es una hormona que nos ayuda a reducir los niveles de estrés, a relacionarnos mejor y a aumentar nuestra autoconfianza. A continuación vas a encontrar un  juego de palabras para descubrir 13 actividades cotidianas que nos ayudan a generarla. Y si no las encuentras todas, aquí  tienes la solución 😉

Y ahora, ya puedes comenzar a rodar la mejor película de la gestión del estrés posible de este mes de agosto: 3, 2, 1… ¡Acción!