Senyora gran

La abuela Pepita

Este sábado, una abuela que tenía entradas para ir al teatro con unas amigas, finalmente no fue.

Tenía los tiques comprados de hacía días y le hacía mucha ilusión, no va a menudo al teatro. Era uno de aquellos planes que pintaba un poco diferente a la rutina habitual.

El viernes por la noche, la abuela a la que voy a llamar Pepita, recibió una llamada de su hijo pidiéndole que el sábado le hiciese de canguro del nieto porque él tenía una cena. Y Pepita no se atrevió a decir que no.

Está claro que la responsable última de haber tirado un dinero y de haberse perdido una buena tarde con las amigas, es ella misma. De todos modos, esta situación me plantea una serie de reflexiones:

1. ¿La confianza que tienen los hijos adultos para pedir un favor a los padres/abuelos, es recíproca?

2. ¿Podemos hablar de Pepita a secas? ¿O es que esta ha desaparecido fagocitada por la abuela Pepita?

3. ¿Pepita toma decisiones conscientes? ¿O está condicionada por presiones sociales, convenciones y estereotipos?

Estoy convencida de que no hay una única respuesta para cada una de estas preguntas, y también, que quien lea este post, se puede formular otras. En todo caso me encantan las preguntas, lo que me inquieta son algunas de las respuestas que puedo escuchar en nuestra sociedad:

1. ¿Qué hay mejor para una abuela que pasar una tarde con sus nietos?
2. El amor de las abuelas hacia los nietos es insuperable.
3. Dice mucho de ella, la capacidad de sacrificio es un gran don.
4. Está jubilada, tiene todo el tiempo del mundo, puede ir otro día al teatro.
5. Tú no eres madre ni abuela y no puedes entender nada…

Las personas somos individuos, y en función de nuestras elecciones y otras circunstancias ajenas a nosotros, podemos ser nietos, hijos, hermanos, amigos, estudiantes, profesionales, tíos, pareja, padres, abuelos, seres sociales… Es necesario encontrar espacio apra todos los roles de los que queramos disfrutar, entendiendo que si el día tiene 24 horas, cuantos más roles queramos mantener, menos tiempo habrá para cada uno de ellos.

Escucha Pepita, yo no soy quien para decirte si hiciste bien no yendo al teatro, esto solo lo puedes valorar tú. Si escoges con consciencia, cualquier decisión estará bien. ¡Adelante!