200727 Verano 2020

¿Como se presenta el mes de agosto? Habéis hecho planes?

Este verano y por primera vez en muchos años, yo no he hecho. Por lo tanto este próximo mes estoy a vuestra disposición profesional para aquello que necesitéis.

La foto de arriba ilustra la reconstrucción que debemos hacer día a día cuando la vida toma decisiones por nosotros.
¿Os apetece leer mis reflexiones sobre los planes rotos?
Clicando más abajo podréis leer el post.

Os mando un abrazo que todavía no puede ser real, y os animo a ser flxibles para vivir de la mejor manera lo que pueda venir.

Los planes rotos
Aula virtual abierta en agosto

Imatge de MichaelGaida de Pixabay

200623 La Comunicación Profesional Con Los Clientes

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Los planes rotos

Estos últimos meses he experimentado en primera persona aquello que hace tiempo que sabía: la fragilidad de hacer planes.

Algunas personas más que otras –como es mi caso-, vivimos en la gran fantasía de tenerlo casi todo bajo control. ¡Cuánta ingenuidad! El trabajo y la energía que nos supone esta falsa creencia nos hace vivir con un esfuerzo a menudo innecesario y absurdo.

Está claro que hacer planes es útil, y que si no los hacemos, también nos podemos perder cosas interesantes y tener problemas que nos podríamos haber ahorrado, por lo tanto está lejos de mi intención criticar el hecho de hacer planes, hagámoslos cuando sea necesario. De todos modos, seguro que disfrutaremos más de todo si estamos preparados para los planes rotos, si somos más flexibles, si aprendemos a convivir con la incertidumbre y si dejamos de luchar contra todo aquello que no está en nuestras manos.

A menudo recuerdo el comentario de una persona que me decía que su madre con noventa años quería guardar un dinero para el día de mañana, y ella le respondió: “mamá, el día de mañana es hoy”. Creo que es una frase que nos debemos de aplicar en cierta manera, tengamos la edad que tengamos.

Hace dieciocho años que soy profesional autónoma y ya hace muchos que me siento segura y consolidada en mi profesión. Tengo buenos clientes que están contentos, capacidad de trabajo y estoy preparada para afrontar cargas importantes. Aun así, tengo un seguro de enfermedad y accidentes y uno de responsabilidad civil por si acaso, parecía que todo controlado ¿Verdad? Pues de todas las cosas que me hubiese podido imaginar que podrían amenazar mi economía, y mirad que me las imagino casi todas, ¡Ninguna de ellas tenía que ver con una pandemia mundial!

I estos eran planes económicos, pero…

¿Y los planes de vida? ¿Cuantos abrazos dábamos por hechos pensando que no hay nada que nos impida abrazar? ¿Cuántas personas hemos perdido de repente y sin poder despedir?

¿Y los planes de muerte? ¿Cuántas personas durante esta pandemia han sido incineradas en soledad cuando habrían querido ser enterradas con una gran ceremonia o habían dado su cuerpo a la ciencia?

En nuestra familia tenemos pendiente una despedida de hace más de tres meses, que aun que seguro que será bonita y sentida, no será del todo como nuestra persona querida había planificado con mucha conciencia y cuidado.

¡Cuántos planes rotos!

Por otro lado, también quiero poner el foco en las cosas maravillosas que me han sucedido sin haberlas planificado:

He compartido una gran y dulce intimidad durante un confinamiento que ha puesto sobre la mesa la paz y la complicidad con la que vivo la vida de pareja.

Ha ocurrido ahora, de golpe y sin esperarla, una situación que deseo des de hace nueve años y que preveía que podría llegar sobre el 2026.

He aprendido a trabajar con nuevos canales de los cuales no quería ni oír hablar y gracias a ello he conseguido nuevos clientes.

En fin, hay muchas cosas buenas que también pasan por sorpresa.

Así que este verano no planificaré las vacaciones. Si no tengo trabajo procuraré disfrutar de mi tiempo, y si tengo, aprovecharé la oportunidad para facturar algo y recuperar un poco mi economía. Por lo tanto, por primera vez en muchos años, este mes de agosto estoy a vuestra disposición profesional.

Recordad, en cierta manera “el día de mañana, es hoy”.

¡Feliz verano!

 

Imagen de Hans Braxmeier de Pixabay