Días que nos marcan para siempre

Hoy, como mucha gente en Cataluña, me he sumado al paro que se ha convocado, porque pienso que la situación que estamos viviendo es demasiado preocupante como para callar y hacer ver que no pasa nada.

Condeno los actos de violencia contra ciudadanos pacíficos que hubo el 1 de Octubre, y condeno toda la violencia. Venga de donde venga. Me cuesta mucho entender que alguien pueda justificar lo que hemos visto. De todos modos, respeto el derecho de las personas a opinar y expresarse como quieran, incluso cuando no me gusta lo que dicen o no me gusta como lo dicen.

Como profesional que trabaja para la resolución de conflictos sé que las diferencias se resuelven sobretodo comunicándonos hablando, escuchando y respetando.

Cuando en diferentes grupos hay personas que, en nombre de un falso respeto, piden que no se hable de unos hechos tan terribles como los que ocurrieron el domingo, o de las movilizaciones que hay hoy, me pongo muy triste. No quiero vivir en medio de un conflicto y mirar hacia otro lado, hablar del tiempo o explicar chistes malos, como si no fuese conmigo. Quien quiere hablar de ello, habla, y debe poder decir lo que piensa sea del color que sea. Y quien quiere callar, calla. En un grupo sano y maduro no debería haber temas tabú. Para mí el respeto es dejar que las personas se expresen libremente.

Ayer fui a dar un curso sobre comunicación que empezamos ya hace unas semanas, una de las alumnas estaba de baja por haber sido agredida por la policía el domingo, otra estaba emocionalmente bloqueada, sin sentimientos, y algunas estábamos en una especie de estado de shock. No pensábamos todas lo mismo sobre muchas cosas, pero hablamos, escuchamos, lloramos y contrastamos diferentes opiniones. En general salimos mejor de lo que habíamos entrado.

El odio nos lleva a la autodestrucción y es necesario trabajar para que no se instale en nuestro corazón. Prefiero mil veces ser odiada que odiar.

Deseo que tod@s, penséis lo que penséis y sintáis lo que sintáis, luchéis de manera pacífica para conseguir vuestros sueños, y viváis con mucha paz en el corazón, tolerancia y amor.