2017 (1): Herramientas para cuidar nuestro bienestar emocional

Descripción

Nuestro bienestar emocional incide directamente en nuestra salud, y además interviene en algunos factores clava de nuestra vida:

  • Mejora de las relaciones con los demás y disminución de los conflictos interpersonales.
  • Aumento de nuestro rendimiento profesional.
  • Aumento de nuestra satisfacción, autoconfianza y autoestima.

Por lo tanto, desarrollar competencias emocionales, es una inversión con un gran retorno.

A quién va dirigido

A cualquier persona que tenga ganas de crecer a nivel interno tanto con objetivos personales como profesionales.

Objetivos

  • Potenciar la actitud positiva y proactiva para dirigirnos a nuestros verdaderos objetivos.
  • Dar herramientas para ser más resilientes y gestionar mejor el estrés ante las situaciones difíciles.
  • Aprender a gestionar las emociones de manera positiva y saludable, mejorando nuestro bienestar y nuestra paz interior.

Metodología

El taller combina:

  • Presentación de contenidos teóricos.
  • Ejercicios prácticos que ejemplifican los conceptos expuestos.
  • Debates en pequeños grupos para sacar conclusiones sobre lo que se viva en el aula.
  • Ejercicios y técnicas de coaching que vincularán a cada asistente con su realidad para hacerles más autoconscientes y aportarles nuevos interrogantes y nuevos retos a superar.

Contenido

1. El concepto de resiliencia: qué es y cómo se trabaja.

2. Nuestra zona de confort: emociones potenciadoras y limitadoras.

3. Nuestro mundo interior: autoconciencia, autocontrol, automotivación, autoconfianza y autoestima.

4. Herramientas para afrontar y combatir el estrés: aspectos psicológicos y aspectos químicos.

5. La pirámide del cambio: de la conducta a los valores.

Información del taller

  • Precio: 60€ (IVA incluido)
  • Idioma: Catalán
  • Duración: 3 horas
  • Lugar: Nútrim – C. del Comte Borrell, 143, Bajos – 08015 Barcelona
  • Fecha: miércoles 1 de marzo del 2017
  • Horario: 18 a 21h

Inscripciones

La inmadurez necesita “demonios”

Asumir nuestras responsabilidades ante las cosas que nos pasan, requiere una buena dosis de madurez que vamos alcanzando a medida que crecemos internamente.

Es evidente que hay cosas que se escapan de nuestro control, como por ejemplo algunos problemas de salud, accidentes, etc. Y es importante alejar culpas ajenas y entender que no somos responsables de todo.

Ahora bien, conviene ser conscientes de que tenemos mucha más responsabilidad de la que creemos en aquello que nos pasa. Todas las decisiones que tomamos por activa (decidir – actuar – hablar) o pasiva (no decidir – no actuar – callar), tienen efectos sobre aquello que pasa después, y actuar con responsabilidad significa haber evaluado las posibles consecuencias y estar dispuestos a asumirlas.

Cuando somos pequeños y/o inmaduros, necesitamos encontrar un “demonio”, alguien a quien atribuir la culpa y la responsabilidad de todo aquello que nos pasa. La rabia y el menosprecio hacia aquella persona, que acostumbra a ser cercana, nos exonera de toda obligación y de todo compromiso, manteniéndonos de manera permanente en la comodidad del rol de la víctima.

Poco a poco, si vamos madurando, podemos entender que mantener este “demonio” solo alimenta nuestra infelicidad, y si somos capaces de tomar consciencia de todo ello, dejamos de odiar al monstruo y lo miramos desde otro sitio, apreciando todo aquello que tiene de bueno, ya que deja de hacernos de espejo de nuestras miserias.

Pero a veces la madurez no llega, y se hace necesario recorrer a otras conductas estratégicas que funcionan de manera similar a las técnicas paradójicas. A menudo la única salida para hacer desaparecer el “demonio” de alguien, es buscar un sustituto de la bestia.

Como diría Tomeu Penya, “tengo el demonio dentro de mí”, pero es por una buena causa, y esto me reconforta.