¿Tu mujer es psicóloga? ¿No te da miedo?

Las dos preguntas del título de este post, son las que le hicieron a mi marido no hace tantos años. A priori podría pensar que la gente tiene prejuicios, que seguro que también es verdad, pero recopilando información vivida me doy cuenta de que desgraciadamente, a menudo la realidad supera la ficción. A continuación reproduzco una serie de comentarios reales que me han hecho directamente a mí, o que he podido oír:

“Iba a una psicóloga que tenía un perro campando por la consulta, me preguntó si me molestaba y le dije que los perros me daban pánico. El perro siguió allí durante todas las visitas, oliéndome los pies y poniéndome las patas sobre las rodillas. ¿Tú crees que eso formaba parte de la terapia?”

“Iba a un psicólogo para trabajar mi autoestima, me sentía sola y estaba muy confundida. Después de 10 visitas, a través de las cuales conoció todas mis miserias, me propuso que fuésemos a cenar juntos. Él decía que esto me ayudaría a relajarme y a encontrarme a mí misma. Me dejé seducir y empezamos una relación destructiva, en la que él utilizaba toda la información que tenía sobre mí, para hundirme todavía más. Estoy destrozada.”

“Iba a una psicóloga que bebía latas de cerveza en la consulta mientras me escuchaba. ¿Era una provocación?”

“Iba a un psicólogo, y después de un año de terapia, supe que no era psicólogo.”

“Me siento deprimido, he ido a un coach y me ha dicho que me irá mejor que ir al psicólogo porque él no remueve el pasado y no me hará sufrir tanto.”

“¿Vas a un psicólogo? – Noooo, no pienses mal, voy a un coach.”

“Necesitamos una coach, tu eres psicóloga, cada profesional a su terreno.”

Después de recopilar toda esta información, me queda claro que los títulos y la experiencia no son en absoluto garantía de buenas prácticas. Es importante ponerse en manos de profesionales y sobretodo personas, que trabajen con ética y siguiendo un código deontológico reconocido. Conviene tener muy claro que, como paciente, cliente o coachee (persona que se pone en manos de un coach), tenemos el derecho de decir que no y, si hace falta, denunciar las malas prácticas que nos hacen mucho daño a todos.

Aprovecharé también este post, para aclarar la gran confusión que hay sobre los términos, psicólogo, coach, psicoterapeuta y otras especialidades “paranormales” (palabra escrita con ironía, que engloba toda la cantidad de títulos que he oído últimamente que se otorgan a sí mismos, “profesionales” diversos).

Los psicólogos, cuando hacemos psicoterapia, ayudamos a nuestros pacientes a superar el dolor emocional y a mejorar su bienestar y estado de ánimo. Esto lo podemos hacer desde diversos enfoques profesionales: unos exploran a fondo el pasado, otros se sitúan en el presente, unos se centran más en aspectos conscientes, otros en aspectos inconscientes… Si habéis ido a más de un psicólogo, habréis podido percibir estas diferencias absolutamente lícitas.

Según la guía para la buena práctica en coaching, en el marco de la Coaching Psychology, elaborada por el Colegio de psicólogos de Catalunya, “El coaching como actividad genérica, es una sub disciplina que permite identificar y disolver los obstáculos que impiden a la persona el alcance de sus objetivos, así como alcanzar nuevas metas que la sitúen en un estado de crecimiento para el mejor desarrollo de sus competencias.”

Si estamos hablando de cambiar creencias, de reconocer y gestionar emociones limitantes, de toma de consciencia de las propias necesidades, de procesos de aprendizaje y de pasar a la acción, ¿De qué estamos hablando sino de psicología?

¿O es que los psicólogos que trabajamos en la consulta, aparte de psicoterapia, no hemos hecho también coaching mucho antes de que se llamase así?

Con esto no estoy diciendo que todos los coach deban ser psicólogos (sería un largo debate), pero sí que opino con firme convicción, que para ser un buen coach, es necesario tener grandes conocimientos de psicología.

Entonces, ¿Somos los psicólogos que debemos formarnos en coaching? ¿O son los coach no psicólogos los que deben formarse en psicología? ¿Cuándo te formas en coaching, no te estás formando precisamente en aspectos psicológicos?

Que cada cual saque sus propias conclusiones.

Por mi parte, soy psicóloga y también me he formado en coaching y lo seguiré haciendo, pero quiero poner encima de la mesa el gran valor añadido de ser psicólogo, valor que a veces se menosprecia o se confunde.

Finalmente afirmar que estoy totalmente de acuerdo con aquella frase que me dijeron hace muchos años: “…Cada profesional a su terreno.”