¿Cómo nos afecta el cambio de hora?

¿Se sufre depresión con el cambio de hora?

El cambio de hora, en sí mismo, no produce depresión, aunque si que está comprobado que el estado de ánimo guarda relación con la luz solar y el buen tiempo. Durante otoño e invierno pueden aparecer síntomas como tristeza y decaimiento, y en casos más agudos, irritabilidad o cuadros de ansiedad.

Puede ocurrir que este estado de tristeza, no sea pasajera, sino que sea una señal de una forma de depresión llamada Trastorno Afectivo Estacional.

Si una persona, ante esta situación sufre alteraciones de su estado de ánimo y no puede abordarlas de manera correcta, podría desencadenar en un estado de depresión más profundo.

¿Es posible evitar esa sensación de tristeza cuando vemos que hay menos horas de luz?

Sí, ya que la tristeza es una emoción, y las emociones están relacionadas con lo físico pero también con lo psíquico. Podemos combatir este desánimo cambiando nuestro pensamiento negativo y nuestras creencias sobre la falta de luz, ¿como? dejando de repetirnos constantemente “ya es de noche” Tener una vida activa, el contacto con la naturaleza, desarrollar actividades placenteras, etc, son herramientas que pueden ayudarnos a combatir estos síntomas durante los meses de menos luz.

¿Cuántos días suele durar esa sensación?

Cambia en función de personas, edades y situaciones, pero en principio puede ir de dos días a una semana aproximadamente. En algunas personas puede alargarse un poco más.

¿Si dura más, ¿debemos preocuparnos?

Si después del cambio horario notamos que baja nuestro estado de ánimo, tenemos alteraciones del sueño, dificultades de atención y concentración, irritabilidad… y estos síntomas perduran después de tres semanas, será aconsejable hacer una consulta médica.

Gemma Prats i Molner
Psicóloga, Formadora y Psicoterapeuta